Turismo rural frente a coronavirus

Las casas rurales siempre se han vendido como una vía de escape perfecta de las grandes urbes y las aglomeraciones. Un leitmotiv que, tras la irrupción del coronavirus, cobra más sentido que nunca. Para algunos empresarios de este sector del turismo rural “pasar un finde en un alojamiento en la Sierra de Madrid, escaparse al campo, en estos momentos que vivimos de estrés, ansiedad y pandemias virales se ha convertido casi en una cuestión de prevención sanitaria”. Así se puede leer en un blog de un establecimiento de turismo rural y resulta bastante convincente. Pero la sombra del coronavirus se desliza silente por todos los rincones de la geografía, incluso por aquellos en los que no hay casos confirmados de afectados.

Avanzando un paso más, en los tiempos que corren, el turismo rural podría suponer algo mejor que un plan de ocio alternativo a los períodos vacacionales que se avecinan, y convertirse en una oportunidad para quitarse del foco del contagio localizado, por ejemplo, en Madrid. Pero la información sobre el virus avanza a velocidad de vértigo y las certezas se vuelven incertidumbres en un panorama cambiante por instantes.

Actividades al aire libre alejadas de las grandes concentraciones de las ciudades, sobre todo ahora, en los supermercados; instalaciones hoteleras con plazas muy limitadas, en lugares donde no se cuentan diagnósticos confirmados, ofrecen una sensación de estar a salvo, que contrasta con la que viven los grandes y no tan grandes complejos hoteleros, que no paran de recibir cancelaciones.

Leer el resto del artículo en: https://www.merca2.es/turismo-rural-coronavirus/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *